Metáfora

🌳 La Metáfora del leñador ocupado

           

Cuenta una historia que dos leñadores competían por el premio de mejor leñador del valle que consistía en tallar el mayor número de arboles posibles entre el amanecer y la puesta de sol.

 

Al amanecer los dos empezaron a trabajar con intensidad. A la media hora los dos habían conseguido cortar 5 árboles cada uno. Cuando faltaba poco para el final de la primera hora, uno de ellos se detuvo unos minutos, cosa que fue repitiendo al final de cada hora. El otro seguía trabajando sin parar cortando árbol tras árbol convencido que cada minuto de descanso era tiempo perdido.  Pensando:

“Mientras él pierde el tiempo, yo sigo avanzando y ganaré la competición.”

 

Al llegar a medio día, el leñador que trabajó ininterrumpidamente había conseguido cortar 33 árboles. Aunque empezó cortando 10 árboles la primera hora su rendimiento fue decreciendo y la ultima hora solo consiguió cortar 4 árboles. En cambio su contrincante había conseguido cortar 45 manteniendo un ritmo constante de 9 árboles por hora. 

Intrigado, el primero le preguntó:

“¿Cómo es posible? Yo trabajé sin parar y te vi descansar varias veces.”

El otro sonrió y respondió:

“No estaba descansando. Cada vez que me detenía, afilaba mi sierra.”

Moraleja

Muchas personas trabajan cada vez más horas para obtener mejores resultados, pero olvidan afilar su sierra: aprender, reflexionar, mejorar procesos, descansar o desarrollar nuevas habilidades.

La lección es que:

🌱 No se trata solo de trabajar más duro, sino de trabajar mejor.

🌱 Dedicar tiempo a mejorar nuestras capacidades multiplica nuestra productividad mucho más que el esfuerzo continuo sin preparación.